El Wall Street Journal no suele mojarse pero cuando lo hace, es para
acertar. Es por eso que lo que han publicado este fin de semana sobre el
próximo iPhone, es relevante; Como ya sabemos, el único dispositivo iOS
que hay a la venta ahora mismo y soporta redes LTE de cuarta generación
es el
no-ya-tan-nuevo iPad. Sin embargo, la implementación del
LTE en esta máquina deja bastante que desear, hasta el punto de que
sólo es compatible con las redes LTE de EEUU – fuera de ese país, el
aparato sólo puede conectar a redes 3G hasta HSPA+, que puede llegar a
ser muy rápido pero que lamentablemente no está todo lo extendido que
debería, lo que hace que habitualmente se conecte a la velocidad 3G
habitual de siempre. Debido a este problema, Apple ha tenido algunos
problemas en países como Australia, en donde han tenido que cambiar los
mensajes con los que promocionan el aparato para que diga nada
relacionado con redes 4G (ya que no puede conectar a ellas fuera de
EEUU).
La pregunta que nos hacemos todos sobre el iPhone 5 gira en torno a
este punto; ¿Será LTE? Si lo es (como dicen los rumores) ¿Será LTE de
EEUU sólo o también global, y se podrá usar en Europa, Latinoamérica o
Asia…? – El iPad de tercera generación puede conectar a LTE en las
bandas de 700Mhz y 2100Mhz… pero no a las bandas de 800Mhz, 2600Mhz y
2800Mhz que son las que se utilizan en el resto del mundo. Lo que el
Wall Street Journal publica hoy es que el nuevo iPhone sí será
compatible con estas bandas, de manera que será compatible globalmente
con estas redes de telefonía de cuarta generación.
Según el WSJ, que el iPhone hasta ahora
no haya sido LTE ha supuesto una desventaja competitiva de Apple frente a
la competencia, pero la verdad es que nosotros no lo vemos así; HSPA+
suele ser más que suficiente si tienes buena cobertura (con mala
cobertura no importa a qué red conectes, obviamente) – de hecho puede
llegar a ser bastante rápida, y 4G es más un término de marketing que de
beneficio real, porque a día de hoy los chipsets (el famoso baseband)
que manejan este tipo de redes se calientan más de la cuenta o consumen
más energía que la anterior generación para los diferentes tipos de
redes 3G, lo que hace que la batería dure menos tiempo en la mayoría de
las veces.
El asunto ha mejorado bastante en el último año, pero algunos modelos
de terminales 4G que se vendían el año pasado en EEUU a duras penas
aguantaban cinco o seis horas encendidos sin quedarse sin batería; Si ya
nos quejamos para mantener el iPhone encendido durante 15 horas con una
sola carga de la batería, es difícil imaginar cómo sería con 5 o 6
horas. Por supuesto, el nuevo iPhone utilizará un chipset mucho más
avanzado que esas primeras generaciones y es de esperar que al menos
mantenga la autonomía que tiene ahora el iPhone 4S. Hasta que se ponga a
la venta, no lo sabremos con seguridad – será con las primeras pruebas y
reviews cuando podamos descubrir si el hecho de ser un terminal 4G LTE
global supone un nuevo problema para la batería o si los ingenieros de
Apple han trabajado bien en este aspecto.
Vía:
Wall Street Journal.
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