El pasado miércoles vimos cómo una de las aplicaciones más populares de iOS, Instagram (que Apple llegó a nombrar la mejor de 2011), también estrenaba una versión en Android.
Como los Montescos y los Capuletos, los usuarios de iOS ya salieron con
los tapones de punta, como se diría en fútbol, para protestar. Muchos
de ellos ya han dicho que pondrán sus perfiles en privado para no tener que compartir espacio con los “pobretones” usuarios de Android. Pero, en realidad, ¿qué diferencias fundamentales existen entre Android e iOS?
En principio, todo variará de acuerdo con el equipo.
No es lo mismo la experiencia de Instagram en un iPhone que en un iPad,
porque los elementos de la interfaz se organizan de forma diferente. Lo
mismo sucede si tenemos una pantalla más grande que el iPhone, por
ejemplo la de un Nexus o la de un Galaxy Note. Este espacio adicional le
da más lugar a los elementos de la interfaz para que se acomoden de
forma diferente y espaciada. Más allá de esto, en términos de interfaz la experiencia es casi exacta.
En nuestro perfil, además, veremos que en la aplicación para Android
podemos ver nuestras fotografías como grilla o como una lista. Esto está
mejor señalizado.
Aquí se acaban los beneficios. Es posible que
no muchos usuarios tengan un Galaxy Note o un S II, y muchos de estos
teléfonos con Android ni siquiera han sido actualizados a la última
versión del sistema operativo, por lo que muchos corren con versiones anteriores a 2.2
(la mínima para poder instalar Instagram). O sea que ahí ya tenemos un
recorte importante del mercado. Además, muchos usuarios que sí están
corriendo las últimas versiones como Ice Cream Sandwich se perderán todos los beneficios que podrían explotarse por culpa de los que no están actualizando sus teléfonos.
Debido
a estas incongruencias en el sistema operativo, los desarrolladores de
Instagram se han visto obligados a sacarle algunas de sus
funcionalidades más atractivas: la aplicación para Android carece de tilt-shift, filtros live, o enmarcar una fotografía
mientras la estamos tomando. La fragmentación de Android es un problema
enorme, y solamente se ve exacerbado por estas cosas que terminan
afectando a los usuarios que sí tienen la última versión. No están
pudiendo sacar ventaja ni siquiera los desarrolladores.
Algunos reportes también indican que Instagram para Android es un poco más lento. Y ni mencionaremos que la calidad de las cámaras
de muchos equipos con Android deja mucho que desear. Cuando hablamos de
iOS, la calidad de las fotografías tomadas con la cámara no varía
demasiado porque estamos en presencia de un mismo equipo; con Android,
tenemos una variedad enorme que seguramente tuvo que haber sido tenida
en cuenta por los desarrolladores.
¿Entonces? ¿Qué aplicación es
mejor? Digamos que los filtros de Instagram nos permiten ahorrarnos el
mal trago que nos pueden dar las cámaras malas de un teléfono, porque
ocultan muchos de los detalles. Pero también necesitamos un buen equipo
para acompañarlo. Quizás, cuando la fragmentación de Android esté menos
marcada, se pueda hacer una comparación más concreta. Pero, por el
momento, podemos decir que Instagram para iOS nos ofrece mejores funcionalidades, más rápidez, y una experiencia más sólida que su versión para Android.
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