A estas alturas de la película en que
nos encontramos hay tal cantidad de aplicaciones en la App Store así
como en Google Play que a veces se cuelan algunas que podemos calificar sencillamente como “el timo de la estampita”.
En muchas ocasiones el usuario no pone toda la atención que sería recomendable a la hora de comprar apps, y es entonces cuando ocurre el desastre:
hemos comprado una aplicación que parece hacer ciertas funciones, pero
cuando la abrimos no hace nada, se vuelve a cerrar, etc… En caso de que
os encontréis en una situación similar, hace un tiempo preparamos un tutorial de cómo conseguir que Apple nos devolviese el dinero de una app fraudulenta (podéis consultarlo aquí). Pero como dicen que es mejor prevenir que curar, vamos a mostraros algunos consejos para evitar que nos den gato por liebre, evitando así pagar por aplicaciones engañosas.
1. Conocer el hardware de tu smartphone
No es necesario ser unos expertos, pero sí que es recomendable conocer las características básicas del smartphone o tablet
que tenemos. Por ejemplo, no existen smartphones con cámaras de rayos
X, lo que hace imposible hacer un escaneado a través de nada ni a la
ropa interior de nadie, por mucho que la aplicación pueda prometer. O si
mi teléfono no tiene cámara jamás podré sacar una foto aunque una
aplicación prometa hacerlo sin necesidad de cámara. Por ello debemos conocer nuestro dispositivo y saber qué características tiene.
2. Leer la descripción
En la descripción de la aplicación podemos obtener información muy valiosa que nos evitará disgustos.
Podremos saber qué funciones están disponibles exactamente, la
compatibilidad con los distintos dispositivos o algo tan importante como
si hay que pagar dentro de la aplicación para poder usar alguna función
que necesitaremos. Y también debemos mirar la información del desarrollador, fijándonos en sus otros trabajos o su página web. Si no se detallan las funciones y características, o no dispone de web, deberíamos empezar a sospechar.
En ocasiones toda la información está disponible sólo en inglés. ¡Tradúcela!. Mediante un traductor web (traductor de Google, por ejemplo) o pidiéndole a algún pariente o amigo que entienda inglés que te ayude. Pero no dejes de revisar esta información.
3. Observar que haya imágenes de su funcionamiento
Cuando alguien desarrolla una aplicación
fraudulenta no suele dedicar tiempo a hacerla agradable visualmente ni
genera menús de calidad. Es por ello que no pondrá imágenes del funcionamiento de la aplicación,
ya que rápidamente quedaría delatado, y lo que hará será sustituirlas
por imágenes genéricas y de estilo publicitario. También es habitual que
los iconos de éstas aplicaciones sean de penosa calidad y muy poco elaborados. Para evitar ser estafados, una buena práctica será observar las imágenes de la aplicación antes de comprarla.
4. Leer las opiniones de otros usuarios
Tanto en la App Store como en Google
Play, cada aplicación dispone de una sección de comentarios sobre la
misma. En ocasiones están completamente vacíos, pero otras veces
encontramos las opiniones de otros usuarios que ya compraron antes la
aplicación. Si es una estafa, habitualmente encontraremos comentarios quejándose y exponiendo el engaño. Pero en cualquier caso hay que estar atentos ya que el desarrollador de la aplicación podría haber introducido comentarios positivos para “pescar” a algún usuario. Así que fíjate sobre todo en los comentarios negativos.
5. Aplicar sentido común
Si mi smartphone tiene una cámara de 5
megapíxeles, ésto no se podrá mejorar a 8 ni a 12 a través de una
aplicación. Tampoco se pueden hacer milagros para aumentar la duración
de la batería ni para convertir el dispositivo en algo que no es. Hay que detectar aquellas cosas que son imposibles para mi dispositivo: bien porque no disponga de ciertas características o bien porque es algo imposible en uns smartphone en general.
Conclusiones
Ninguno de éstos consejos por separado constituye una prueba de que cierta aplicación es un fraude. Más bien el conjunto de todos ellos es lo que nos servirá de indicativo para evitar la estafa. Podríamos
encontrar una aplicación sin comentarios de los usuarios y con una
descripción muy breve y ser exactamente lo que estamos buscando, pero
también podríamos encontrar otra en la que sólo nos hicieran sospechar
las imágenes. Repetimos que hay que estar atentos a todos los puntos
mencionados, y en caso de duda es mejor preguntar en foros o
blogs especializados (como por ejemplo MyAppStand) o buscar otra
aplicación similar. No hay peor sensación que sentirse engañado
y encima haber pagado por ello, así que a la hora de comprar en
cualquier tienda de aplicaciones no lo dudes y aplica todos los consejos.
fuente:appleweblog.com
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